jueves, 24 de noviembre de 2011

Conclusión

El desarrollo de un niño sano depende, entre otros factores, de la relación que este mantiene con el medio ambiente donde viven, crecen y juegan, muchas veces estos lugares son los que le representan un factor de riesgo que afectará directamente a su salud y desarrollo.

En Argentina (según datos del INDEC año 2006) el 40% de los menores de 14 años son pobres incluyendo en este porcentaje un 14% que son indigentes. La inequidad y desigual social implica que haya cientos de niños indefensos, sin posibilidad de alimentarse en forma adecuada, sin acceso a un servicio de medicina donde atiendan sus necesidades, sin techo o en condiciones de hacinamiento, sin agua potable. Los niños son los más vulnerables a las amenazas del medio ambiente, la pobreza aumenta aún más este riesgo.

Creemos que hoy en día debería ser prioridad de estado la mejora en estos índices de pobreza y la realización de un plan real y concreto de política ambiental, mediante propuestas de saneamiento de rios, un estricto control de efluentes de fábricas e industrias, manejo adecuado de desechos, control de plagas, etc.

Desde la medicina debemos orientarnos principalmente a la  prevención de enfermedades en las que participan factores ambientales y no solo el tratamiento de las mismas, es decir, trabajar para la salud y no para la enfermedad, para ello el médico debe conocer las distintas realidades de sus pacientes, realizar una correcta historia clínica ambiental y, una vez recogido los datos, sospechar de las enfermedades relacionadas con distintos factores ambientales en forma precoz, para ello necesitará una correcta capacitación y entrenamiento.

Es también función del médico educar a los padres para evitar riesgos, promover y proteger la salud de los niños a los que tiene acceso en el desarrollo de su profesión.

" Muchas de las cosas que hemos menester tienen tiempo de espera: Un niño No!" el está haciendo ahora mismo sus huesos, criando su sangre y ensayando sus sentidos. A él no se le puede responder mañana, él se llama ahora....

Gabriela Mistral

martes, 22 de noviembre de 2011

Ventana de Vulnerabilidad en Etapa Escolar y Adolecencia


“El ambiente influencia la vida de los niños en todas las etapas de su vida, a través de diferentes medios y en diversas actividades”


Aunque el desarrollo ha traído cambios positivos en la situación socioeconómica de la población, también ha causado alteraciones ambientales negativas, provocando efectos nocivos en la salud de las personas, especialemente en los niños, las mujeres y los ancianos.

Si bien hay nuevos retos ambientales, también hay mayor conociemento sobre la vulnerabilidad, le importancia del momento de exposición, la contribución de factores nutricionales y socioeconómicos y e indicadores y biomarcadores para poder medir su impacto.


Porqué son mas vulnerables los niños:

Consumen más alimentos, aire y agua que los adultos en proporción a su peso.

Mayor absorción digestiva y por piel.

Menor detoxificación.

Sistemas enzimáticos inmaduros.

Diferentes etapas de ontogénesis: sus sistemas inmunitario, reproductor, digestivo y nervioso están en desarrollo.

Pasan más tiempo al aire libre jugando, aprendiendo y trabajando.

Exploran con el mano-boca.

Viven y respiran más cerca del suelo.

Son curiosos.

Son cognitivamente inmaduros para reconocer y evitar riesgos.


Ventanas de la vulnerabilidad: períodos en que los órganos y sistemas que se encuentran en desarrollo son especialmente sensibles a los efectos de la exposición a los factores ambientales. Son 6:

Preconcepcional

Etapa gestacional

Recién nacido

Primera infancia

Etapa escolar

Adolescencia

Este informe va a tratar sobre los peligros que existen en la etapa escolar y la adolescencia.




Etapa Escolar


Lesiones no intencionales.

Los niños viven en un ambiente que no siempre es seguro y adaptado a su edad.

Están más expuestos a accidentes de tránsito urbano y rural, ahogamientos, quemaduras, caídas y también actos deliberados de violencia, incluído el abuso infantil y lesiones por trabajo infantil.

Dependen de los demás para su seguridad.

La escuela es como un segundo hogar y como tal, es el lugar donde se pasa gran parte del tiempo. En tal sentido, debe ser un lugar seguro, o por lo menos, es conveniente, que se tomen precauciones para prevenir accidentes.

Aplicando el refrán, es preferible prevenir que curar, se pueden evitar accidentes que pongan en peligro la vida o salud de alguien en cualquier sitio. En la escuela se está bajo el cuidado de una maestra, pero como es un grupo numeroso de niños, hay momentos en que se hace difícil cuidar de todos. Por ese motivo, es conveniente tener previsión, acatar y obedecer normas y así evitar los accidentes en la escuela.

Para los niños, EVITAR:

  • correr dentro del aula, patios y pasillos de la escuela.
  • empujar a los compañeros, sobre todo cuando hay mucha aglomeración.
  • los juegos violentos.
  • llevar fósforos a la escuela.
  • usar hojillas o navajas para sacar puntas a los lápices.
  • subir o bajar las escaleras de dos o más peldaños a la vez, aunque permite llegar más rápido, a menudo producen caídas.
  • leer mientras se camina o cuando se sube o bajan las escaleras.
  • pararse sobre sillas, pupitres o escritorios, y
  • abrir las puertas bruscamente, ya que en ese momento puede estar pasando un(a) compañero(a), maestra o cualquier otra persona, de esta manera se evitan golpes o caídas.

Para los adultos:

  • Revisar periódicamente las instalaciones y señalar con letreros los lugares peligrosos, tomando las precauciones necesarias.
  • Evitar que estén al alcance de los niños objetos peligrosos como piedras, tijeras, cuchillos, destornilladores, entre otros, que puedan ser causantes de accidentes.
  • Revisar frecuentemente las instalaciones eléctricas.
  • Realizar los trabajos de mantenimiento del local escolar, en la época de vacaciones.
  • Fijar las carteleras, pizarrones, estantes y demás implementos con la debida seguridad.
  • Mantener en un lugar seguro los instrumentos de laboratorio, en aquellas escuelas que los tengan.



Adolecencia

Los adolescentes son más vulnerables que los adultos.

Última etapa de crecimiento rápido y de fin de diferenciación de órganos de la reproducción.

Esta etapa se caracteriza por un crecimiento físico y de maduración sexual. Este proceso se acompaña de interacción entre sistemas nervioso y endocrino. Los riesgos ambientales pueden interferir en el proceso de crecimiento, división y diferenciación de los tejidos involucrados. Los problemas en esta etapa están relacionados no solo con los cambios orgánicos sino también con cambios psicosociales. Durante esta etapa los adolescentes buscan explorar nuevas opciones con mayor riesgo de accidentes, episodios de violencia, embarazo, consumo de tabaco, alcohol y adicciones. Algunos adolescentes necesitan trabajar y la poca experiencia para detectar riesgos los hace mas vulnerables que los adultos, con mayor riesgo de lesiones y trauma músculo esquelético. Los niños tienen muchos años potenciales de vida, pueden desarrollar efectos a mediano y largo plazo ante exposiciones crónicas aun a bajas dosis de los contaminantes ambientales. Tienen nula capacidad para decidir en los temas ambientales que los afectan con mayor gravedad que a los adultos, quienes son los que hipotecan irreversiblemente sus habitats futuros.


Bibliografía:

Ciencias hoy 4. Caracas:
Editorial Santillana S.A.

Asociación Argetnian de Pediatría

http://www.aamma.org/